CRÓNICAS
Cuenta la historia de una familia de escasos recursos durante la pandemia, donde tres hermanos enfrentan el reto de continuar sus clases virtuales compartiendo un solo computador. En datos prestados y turnos estrictos para estudiar, los hermanos de esta familia sacan fuerza de la unión familiar y el ingenio cotidiano, demostrando que el deseo de aprender puede más que cualquier carencia
Está crónica reúne los saberes ancestrales de una comunidad indígena, donde la medicina natural y los rituales se transmiten de generación en generación. En un diálogo entre el pasado y el presente, la historia revela cómo el conocimiento de los abuelos sigue vivo y resistente frente al olvido.
Aprender a distancia: la crisis y la adaptación
La educación es un proceso de formación personal, cultural y social. En Colombia se maneja el tipo de educación formal es decir que se imparten en instituciones educativas reconocidas por el estado bien sea jardines infantiles, colegios universidades etc.
Compuesta por los siguientes niveles:
- Inicial (no obligatoria): pre jardín
- jardín - Preescolar: Transición
- Básica primaria: Primero – segundo – tercero – cuarto y quinto grado.
- Básica secundaria: Sexto – séptimo – octavo – noveno grado.
- Media: Décimo – once
- Superior: Universidad – técnica - tecnólogos profesionales y/o laborales
Las actividades de las instituciones educativas deben estar enfocadas a desarrollar una serie de estrategias que permitan que los estudiantes en el transcurso del año adquieran nuevos aprendizajes con los que son evaluados para mirar el desarrollo de cada estudiante obteniendo resultados positivos o negativos; De esta manera se mira la falla para iniciar con procesos de refuerzo con el propósito de mejorar el aprendizaje del alumno y la calidad educativa.
Con el paso de los años, Colombia ha experimentado distintos cambios en la educación uno de los más impactantes hasta el momento y que aún sigue resonando es la educación virtual.
El viernes 20 de marzo del 2020 los alumnos y docentes de todos los colegios se despidieron sin saber que no se volverían a ver durante un buen tiempo. En marzo del año mencionado la vida y el año cambió para todos, pues el 21 de marzo Colombia entró en cuarentena debido a la pandemia del COVID - 19; En los colegios no se escuchaba más que el viento, el ruido de los niños, las carcajadas de los alumnos ya no sonaban más en los pasillos ni en las aulas de los colegios, pareciera que se hubieran esfumado para siempre. Las instituciones educativas tuvieron que pensar rápidamente una estrategia para seguir dando clases pensando en el bienestar de los alumnos para que no se quedaran sin estudio durante el tiempo de cuarentena; La tecnología fue el protagonista con clases virtuales a través de videollamadas, con recursos interactivos y hasta lecturas por Internet, sin embargo era complicado captar la atención de todos los estudiantes porque no tenían alguien que los estuviera supervisando 24/7 por ende se presentaba mayor distracción y poco aprendizaje en las clases. Felipe cuando podía conectarse a sus clases se distraía con las cosas que pasaban alrededor de su casa y era complicado que estuviera prestando todo el tiempo atención de lo que se estuviera explicando, pero con el paso de los meses este modelo de clases se fue adaptando poco a poco con personas que crearon páginas web interactivas para la ayuda de los docentes a la hora de desarrollar sus clases, lo cual a Felipe le ayudó mucho porque estas páginas eran llamativas y captaba mayor atención e interés por aprender; Así mismo otros docentes que quedaron sin empleo se acoplaron a los jóvenes de hoy en día para atraerlos más a la educación, pues, muchos crearon perfiles en redes sociales subiendo vídeos explicativos de distintas áreas y enfoques, que hasta en hoy en día siguen siendo de gran ayuda.
Pero no todo fue color de rosa, estas clases virtuales tuvieron tanto sus consecuencias negativas como positivas; Como se mencionaba anteriormente la pandemia cambió la vida de todos ya que gran parte de la población Colombiana se quedó sin empleo, lo cual fue una dificultad para muchos padres de familia que pagaban una institución privada y ya no tenían cómo seguir sosteniendo el derecho a la educación de sus hijos, muchos de ellos se quedaron un año sin estudiar, sin embargo la mayoría de padres crearon emprendimientos para seguir manteniendo la escolaridad de sus hijos.
En cuanto a la educación pública fue más complejo, pues familias son de escasos recursos y no tenían el acceso a un aparato tecnológico que los permitiera conectarse a las clases.
Felipe todos los días se levantaba con el entusiasmo de conectarse a sus clases virtuales porque quería aprender y distraerse un poco del aburrimiento que le causaba la pandemia, pero casi nunca se conectaba a sus clases pues su papá debía trabajar desde el único computador que tenían y cuando estaba libre sus otros dos hermanos menores se peleaban por utilizarlo para conectarse y hacer sus tareas. Afortunadamente con el pasar de los meses el papá de Felipe hizo un esfuerzo pero logró adquirir un computador aunque era de segunda fue de gran ayuda para que Felipe siguiera con sus estudios y con el desarrollo de las páginas interactivas que se mencionaron anteriormente fue mejor para el proceso de aprendizaje de Felipe.
Sin embargo no todo fue malo, el ministerio de educación junto con el sistema de medios públicos en Colombia creó un programa radial y televisivo llamado “TU PROFE EN CASA” que llegó a las zonas rurales más alejadas del país beneficiando a muchos alumnos que ni tenían acceso a una conexión Internet. El sistema universitario también se vio bastante afectando, muchas personas vieron la mitad de sus carreras profesionales a través de clases virtuales lo que pone en desventaja el desarrollo de un profesional integro para la sociedad pues muchos no se tomaba las clases en serio, en otros casos era complejo para los estudiantes que requerían el espacio exterior para aprender, desarrollar, ejercer y practicar sus carreras – un motivo principal por el que muchos retiraron su semestre – Durante la pandemia, la mayoría de niños y jóvenes pudieron descubrir sus habilidades y gustos incluyendo a Felipe que cuando disminuyó un poco la ola de la pandemia y regresó a clases semi presenciales quería continuar desarrollando sus habilidades sin retirar sus estudios, por lo que un colegios virtual fue de gran ayuda porque tenía beneficios como la flexibilidad de horarios para que Felipe pudiera desarrollar sus otras actividades y a su vez seguir estudiando por Internet. Al igual que las personas que han querido formarse en algo, pero no tienen el suficiente tiempo de asistir presencialmente, por lo que la virtualidad en distintos cursos también es de ayuda para aquellos que quieren descubrir o fortalecer una nueva habilidad y aprendizaje en su vida. Hoy en día la educación volvió a la “normalidad” aunque ya la tecnología es implementada todos los días en las instituciones educativas del país, pues todos los aprendizajes que tuvieron los docentes durante pandemia fue de ayuda pues siguen aplicando recursos interactivos para una facilidad en el aprendizaje de cada alumno.



Saberes que florecen en la selva
Entre las profundidades de las selvas, las montañas y en los rincones más apartados del país se encuentran las comunidades indígenas: aquellas que, con el pasado de los siglos, han construido métodos educativos a su manera. No se necesita de un salón o un tablero; sus conocimientos se trasmiten en una planta, un ritual, incluso su manera de hablar. Cada palabra tiene siglos de sabiduría.
Los adultos mayores conservan viva esta sabiduría milenaria, tejiendo un legado
de conocimiento y sabiduría vinculados a sus tradiciones y costumbres. Un
saber que, si llegará a extinguirse se perdería más de la mitad de nuestra
historia y conocimiento.
Desde hace muchos años, las comunidades indígenas, a través de su
inteligencia y conexión profunda con la naturaleza han ido construyendo y
adaptando una educación para sus futuras generaciones. Todos estos
conocimientos suceden a la sombra de un árbol, en la orilla de un rio, en una
siembra. Los niños aprenden mediante la observación y la escucha de los mayores,
quienes enseñan a respetar la madre tierra, o Pachamama, como se le dicen en ciertas
culturas. Aprenden a cuidar, sentir y leer la naturaleza y como esta aporta un equilibrio de vida.
Cada lengua indígena tiene una especie de “ADN cultural, que es identificada por su manera de ver el mundo, de relacionarse con la naturaleza (el sol, los animales, los espíritus de la selva). Para comprender esta especie de cosmovisión, es necesario aprender el idioma único del territorio que guarda cada rincón de la selva.
En esas profundidades permanecen escondidos los conocimientos más asombrosos de la medicina ancestral. La inteligencia de los ancestros que sin hospitales con tecnología avanzada ni especialistas pueden curar enfermedades. En medio de la profundidad de la selva los indígenas pueden curar heridas tratar infecciones e inclusive manejar enfermedades de gravedad solo utilizando hojas, rezos y uno que otro bebedizo creado con los mismos, confiando en la famosa “infusión de yagé” que no solamente cura la enfermedad, sino que también limpia espiritualmente el cuerpo armonizando el alma. Para muchos puede ser magia o superstición; para los ancestros y las generaciones en desarrollo es sabiduría pura.
Además de la medicina, la lengua indígena: es una manera única que mantiene la identidad de los pueblos. Cada lengua, tiene una estructura, un ritmo que lo hace único a la hora de entender que aún siguen resonando, pero en grupos muy pequeños. Fueron las primeras palabras que se escucharon en la humanidad y que hoy en día se sigue manteniendo vigente pero escasamente debido a todos los avances tecnológicos, sin embargo, pese al desarrollo de la inteligencia artificial, el avance del mundo en general es digno de admirar como los indígenas luchan día a día para mantenerlas vivas.
Como mencionábamos en un principio si algún día todo este poder y conocimiento único, ancestral se desapareciera la humanidad no tendría una historia que contar solo quedaría el recuerdo por eso sería bueno que se volviera a retomar los conocimientos ancestrales en la educación actual ya que las generaciones en crecimiento tendrían presente el vivo recuerdo y conocimiento de todas estas prácticas que son únicas, que permitan enfrentar los desafíos de la vida de una manera distinta para irse transmitiendo de generación en generación.
Cada palabra indígena, cada planta milagrosa y cada sabiduría indígena merecen ser conservadas para siempre.




